jueves, mayo 31, 2007

desde atrás para un costado
todo me viene
viniendo
a cachos
de lodo
embarrado.
he caído en la
persuasión
del reflejo ermitaño.
me distraje a puro vuelo
de aprender
en forma
de
planetario
a nunca atreverme a confiar primero.
abro la boca
para decirte
lo que jamás
te voy a decir.
yo me fuí adentro de una mañana
en una sandía
sobre un par de zapatos gastados
de
contar
personas
escondidas.
y no volví a renacerme,
aunque una vez me encontré
durmiendo sobre
mi pedal
desinflado
y mi bicicleta de reirme por puro placer.
extraño
la música
que solía
tener
.
soy un derrame acuoso
por despecho
en la inocencia
de soplarme
los azulejos
que me quitaron al nacer,

3 comentarios:

u dijo...

derrame acuoso, sí...

M. dijo...

que el color
de la sandia
sea rojo
en el centro
con un poco de daltonismo
para mezclarlo con los azules azulejos chiquititos chiquititos
y formar de repente
en vez de violeta, verde
porque los une una letra,
un sentimiento,
el vacío de coherencia,
y la fiebre.


encontrarte en más lugares es lindo lindo como que me regales musica y sonrisas todavia ciberneticas
que son reales
que se van a ver.

un saludin

mar (la del cerebro apagado, la que naufraga en el mar, donde no hay nadie y esta ella)

^^

Pamela Bram dijo...

Lluvia de hideas y un vestido medio descosido en los extremos que dan al suelo.


"abro la boca
para decirte
lo que jamás
te voy a decir"

yo también.-